En intercambio con la Licenciada Yamilet Lamothe Crespo, subdirectora de la Dirección de Ciencia, Técnica, Innovación y Medio Ambiente del Ministerio de la Agricultura, conocimos acerca del avance de la implementación de las acciones dedicadas a la Tarea Vida en este organismo. El nuevo escenario
En intercambio con la Licenciada Yamilet Lamothe Crespo, subdirectora de la Dirección de Ciencia, Técnica, Innovación y Medio Ambiente del Ministerio de la Agricultura, conocimos acerca del avance de la implementación de las acciones dedicadas a la Tarea Vida en este organismo. El nuevo escenario internacional, marcado por la globalización económica, la revolución tecnológica y los impactos del cambio climático, impone el contexto en el cual los países tendrán que llevar a cabo su gestión. Es por ello, que la comunidad científica del sector agroindustrial, genera y propone soluciones de adaptación a dicho contexto, orientadas a propiciar sistemas de producción resilientes y sostenibles que favorecen la seguridad alimentaria y la educación nutricional en Cuba. En correspondencia con lo anterior, la Tarea Vida en el sistema de la agricultura de Cuba, ha extendido su implementación hacia los 3.1 millones de hectáreas correspondientes al área cultivable de los 168 municipios del país, con particular atención en los sistemas productivos de mayor fragilidad ante los efectos del cambio climático que aseguran el abastecimiento alimentario nacional y territorial. En la actualidad se trabaja en la continuidad de las acciones relacionadas con las actividades de Suelos, Forestal, Riego, Drenaje y Abasto de agua; así como, en la aplicación de las medidas de adaptación y mitigación identificadas para los programas priorizados que aseguran el abastecimiento alimentario, en particular para los cultivos del arroz, frijol, papa y la ganadería porcina, los cuales han constituido objeto de estudio en el marco del enfrentamiento al cambio climático. Acciones que se llevan a cabo con la gestión articulada de todos los actores de la cadena agroalimentaria. Los resultados más significativos durante el período 2017/2020, expresan la adaptación de diferentes variedades de18 cultivos utilizados por los programas que aseguran el abastecimiento alimentario en 48 mil 633 ha de las áreas cultivadas en los años 2018/2019, las cuales fueron obtenidas por las 20 instituciones científicas de la estructura funcional del Sistema de Semillas y Recursos Fitogenéticos del país. Para el próximo período, se prevén consolidar los programas de fitomejoramiento de los cultivos, con énfasis en pastos y forrajes, maíz, café, frijol, papa, forestales, tomate, pimiento, lechuga y frutales. Se logró beneficiar un total de 252 mil 300 ha de la superficie agrícola, aumentando cada año en más de 10 mil ha. El total nacional acumulado ascendió a 1 millón 013 mil 45 ha (32.4% con respecto al área total cultivable) representando un incremento de 76 mil 45 ha con respecto al año 2017. Para el 2030 el Sector Suelos continuará realizando los estudios detallados que permiten identificar los factores limitantes edáficos, para la adecuada aplicación de las medidas de mejoramiento y conservación. Lo cualdebe realizarse a partir de una correcta determinación de las necesidades y acciones a ejecutar a nivel local, concentrar los recursos financieros, materiales y humanos en las áreas y actividades de mayor impacto, con el correspondiente monitoreo y control sobre la distribución y correcta utilización. La construcción de las obras de infraestructura asociadas a los trasvases (Centro/Este, Norte/Sur y Este/Oeste), han permitido contar con disponibilidad de agua y contrarrestar los efectos de la sequía generandoel beneficio de aproximadamente 38 mil ha. Fueron montadossistemas de riego que incrementan el 78,6 % de la eficiencia en el uso del agua destinada al riego agrícola, con la reparación de más de mil 788 obras de fábrica y el montaje de más de 3 mil 397 hidromecanismos. Se prevé alcanzar para el año 2030, un 30% de la superficie cultivada con garantía de equipamiento de riego de alta eficiencia en el uso del agua (13 % de crecimiento), con impacto en el incremento de la productividad del agua de varios programas: arroz, viandas, hortalizas, café, tabaco, cítricos, granos, forrajes, frutales, caña de azúcar, entre otros. Considerando la función protectora de los bosques, se fomentaron mil 642.1 ha de mangle y se restauraron 41 mil 96.74 ha degradadas de esta formación boscosa. Los principales impactos están relacionados con la conservación de la biodiversidad asociada al ecosistema, con la prevención de los impactos provocados por inundaciones, sequías y procesos de erosión; ejerciendo influencia sobre el clima, la protección de lacosta y los acuíferos en 42 mil 738,84 ha de manglar. Para el año 2030, se prevé incrementar la cobertura boscosa, de acuerdo al área potencial identificada, con énfasis en los bosques protectores, el cuidado de la zona costera, cuencas hidrográficas y las fajas hidrorreguladoras de los cuerpos de agua. En la ganadería porcina fueron establecidos e iniciados los mejoramientos en el diseño de las naves porcinas, contribuyendo a la mejora en el confort de los animales, al tiempo que favorece los resultados productivos. El funcionamiento de 2 mil 578biodigestorescomo componente tecnológico del sistema de tratamiento de residuales, impacta sobre la reducción de emisiones a la atmósfera de 106 millones 35 mil m3 de CO2 equivalente y 8 millones 64 mil toneladas de CO2, por la sustitución del diesel por biogás. La Tarea Vida en el sistema de la Agricultura, avanza adecuadamente y se continuará consolidando en los próximos períodos de implementación, en correspondencia con los nuevos escenarios económicos, ambientales, sociales y climáticos. El tránsito hacia una agricultura resiliente y sostenible, requiere de la necesaria interrelación entre los sistemas productivos, la articulación de los actores de la cadena alimentaria a todos los niveles con el oportuno análisis y gestión de riesgos; para contribuir de conjunto a la soberanía alimentaria y nutricional en Cuba.
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