El empleo de los resultados de las investigaciones y su constante generalización son aspectos decisorios en los procesos productivos con el fin de lograr un desarrollo armónico y continuo en la innovación como vía para el incremento de las producciones del sector agropecuario y forestal.Con ese en
El empleo de los resultados de las investigaciones y su constante generalización son aspectos decisorios en los procesos productivos con el fin de lograr un desarrollo armónico y continuo en la innovación como vía para el incremento de las producciones del sector agropecuario y forestal. Con ese enfoque de cadena valoró el Consejo de Dirección del Sistema de la Agricultura en la provincia de Las Tunas, la implementación de las indicaciones emanadas de las reuniones con el presidente de la República Miguel Díaz-Canel y científicos, directivos y productores para coadyuvar esta importante y decisiva labor: multiplicar la producción de alimentos desde dentro. Fue organizado el grupo coordinador provincial (Consejo Técnico Asesor) y se trabaja en la reorganización de estos grupos consultores a nivel de municipio y en todo el sistema empresarial del territorio. La adecuación de los temas priorizados (principales programas de desarrollo) fue objeto de análisis en profundidad con la presencia de directivos de la Universidad Vladimir Ilich Lenin, integrantes de las asociaciones ACTAF y ACPA, junto a los directores de las 12 empresas provinciales e igual número de UEB de empresas nacionales. Durante la implementación de las indicaciones para el trabajo de la ciencia en esta nueva concepción de mejor control y accionar multifactorial en la innovación, con predomino de las Estrategias de Desarrollo Municipal y sobre la base del esquema del autoabastecimiento municipal a nivel de consejo popular, como célula básica en el desarrollo local, fueron valorados los programas de desarrollo fundamentales en la sustitución de importaciones. Entre ellos la producción arrocera, ahora con el cambio de matriz, para elevar las siembras en los meses de noviembre hasta febrero, período óptimo para alcanzar las 5 toneladas por hectáreas e introducir la siembra de trasplante por fangueo en el menor plazo. En el caso de la campaña de frijol, se implementó el uso de los biofertilizantes y los bioproductos, entre los que se encuentra la inoculación del Biofert (Rhizobium) a la semilla, el empleo de los ME-50 (microorganismos eficientes) y el fertilizante foliar (Cbfert), entre otros; fueron seleccionados además, 80 productores de avanzada que mediante el Programa PIAL(que coordina la Universidad Lenin) ya evaluaron cultivares con rendimientos por hectárea promedio de alrededor de las dos toneladas y en estos momentos, se socializan los resultados para la actual campaña teniendo en cuenta las características de los suelos en cada uno de los municipios y las variedades mejor adaptadas. Se definió además, como parte del encadenamiento productivo con la industria, la reparación y ampliación de las 12 minindustrias del sector diseminadas en las tres empresas agropecuarias del territorio, para el incremento de la producción de mermeladas, pulpas y otros productos. Se trabaja en la conformación de los grupos coordinadores a nivel de programas priorizados, que tienen la responsabilidad de preparar, presentar y sistematizar la introducción de los mejores resultados, y buenas prácticas en los programas porcino, avícola, la producción de medicamentos y productos en Labiofam, el desarrollo apícola, el incremento en la producción de tabacos para la exportación y en la consolidación del potencial productivo en las empresas agropecuarias y las cooperativas para la exportación de productos frescos en frontera, abastecimientos a buques mercantes, el turismo y hacia el exterior. La provincia cuenta con más de 20 fincas que desarrollan prácticas agroecológicas en diversas producciones, como cítricos, frutas y hortalizas en las cuales hay un sostenido programa de capacitación y seguimiento para lograr productos sanos e inocuos, una labor en la cual sobresalen los profesionales de la Asociación de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF) en el territorio. Soy de los que piensan que en la agricultura cubana se hace una labor constante en la innovación, en la mayoría de las provincias y entidades, al igual que en el extensionismo, pero ha faltado un mejor control y seguimiento a lo largo de estos años. Estoy convencido de que con las medidas actuales, el protagonismo multifactorial y actoral avanzaremos en la transformación de la agricultura y sin abandonar cuantitativamente los planes en áreas sembradas, comencemos a hablar de miles de plantas sembradas por hectárea en plátano, yuca y boniato, de rendimientos obtenidos y abastecimiento a los mercados, placitas y puntos de venta. Ese es nuestro gran desafío.
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